Cómo le hace Netflix para enseñarnos qué ver

¿Tienen 5 minutos para que les hable de Netflix?

A estas alturas de la vida, seguro ya no necesitan que les hable de la plataforma en la que seguramente pasan varias horas al día.

Por eso es que me explotó la cabeza que esa adicción tiene una fría y calculada razón.

Resulta que aunque en Netflix hay como 50 millones de horas de contenido, nosotros, solo vemos 40 o 50 opciones al entrar a la plataforma.

Hace dos años, tuve la fortuna de platicar con Todd Yellin, el vicepresidente de producto de Netflix, – y además de que me pareció el jefe de mis sueños con su mirada y actitud inquieta y curiosa – explicó un montón de datos impresionantes.

Además de los desarrollares de interfase que son los que hacen que la app del cel, de la compu y de la tele se vean y funcionen sin error alguno, hay otros ingenieros genios de los números filtrando y analizando cada pedazo de información que le aportamos a la plataforma: desde el tiempo que tardamos en seleccionar lo que queremos ver, el tipo de contenido al que le damos ver, el horario, el tiempo que pasamos en la plataforma y para los más aplicados, lo que nos gusta y no; multiplicado por los 139 millones de usuarios alrededor del mundo pues imagínense.

Y gracias a esa capacidad de seleccionar la información valiosa y de analizarla, es que yo creo, que Netflix es ahora el lugar hacia el que vamos como primera opción a buscar algo que ver.

Eso además de que ahora, casi con cualquiera que platiquemos está viendo algo ahí y por lo tanto ha sido un salvador del small talk además del clima.

A continuación dejaré una nota que escribí en Publimetro sobre esa entrevista y que casi nadie peló pero me sigue pareciendo interesantísima pues sigue funcionando en la forma en la que vemos ahora la televisión.

“Últimamente la gente se ha quejado de que hay demasiada televisión”, expresó Yellin, y quizá se deba a que hay miles de horas de contenido dentro de la plataforma. Sin embargo, el ejecutivo compartió que al usuario se le muestran solo entre 40 y 50 opciones al entrar a la plataforma.

“El usuario pasa entre segundo y medio y dos segundos frente al menú principal de Netflix antes de decidir que ver”, compartió y agregó, “En Netflix no usamos la palabra recomendación, nosotros no recomendamos, seleccionamos el contenido que puede ser relevante para el usuario de acuerdo a sus preferencias”.

¿Cómo funciona esa selección?

“Tenemos matemáticos, especialistas en algoritmos que determinan el funcionamiento de la plataforma con base en ‘grupos de gustos’”, reveló Yellin y comentó que en Netflix no agrupan al usuario por características demográficas pues se han dado cuenta de que muchas veces la edad, el género o la geografía no influyen en los gustos de las personas.

La primera fase es el etiquetado, en donde humanos son pagados para colocar todo tipo de etiquetas a cada serie y película, desde comedia romántica hasta series con mujeres poderosas. Este etiquetado es la base para los demás procesos, como el de taste communities.

“Tenemos poco más de mil 300 grupos de gusto (taste communities) agrupados por gustos y comportamientos. Hay quienes sienten predilección por las series animadas, o por las comedias románticas. Pero no es que si al usuario le gustan las series románticas, le mostremos solo series románticas. Nadie es blanco y negro” y respecto a esto, compartió otra forma en la que han agrupado el comportamiento de los usuarios.

El comportamiento de los usuarios

“Hemos descubierto que hay cuatro estados de ánimo en los que la gente consume la televisión: escapar de la cotidianeidad, expandir su mente, pertenencia y de fondo”.

  1. Escapar de tu realidad: es lo que ve la gente al final de un largo día de trabajo y quieren ver algo que no tenga nada que ver con su especialización.
  2. Expandir tu mente: cuando la gente desea aprender algo nuevo.
  3. Pertenencia: ver la serie de moda o de la que está hablando la gente, ya sea por curiosidad o para tener tema de conversación.
  4. De fondo: lo que vez mientras haces otras cosas, labores del hogar o comer.

Antes la televisión se veía por cita, se buscaban los horarios para seguir un programa, hoy se busca retener la atención de la audiencia el mayor tiempo posible.

Y es lógico pensar que con toda esa información también se toman decisiones sobre qué producir y a qué invertirle más en promoción, ejem, Club de Cuervos.

Además, es esa plática, Yellin nos contó que se producen dos o tres carteles diferentes para cada serie y se muestran de acuerdo al perfil y comportamiento del usuario, por eso es que cada quien ve algo distinto de cada serie.

A mí por ejemplo en The Umbrella Academy, me sale el grupo de adolescentes superhéroes y al marido le aparece la violencia. Vean:

¿Qué padre, no?

Netflix, llévame en tu nave.

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Las amigas brillantes

¿Quién ha tenido la amiga más guapa, más ligadora, más triunfadora, mejor mamá, etc…?

TODAS.

Al menos ahora, luego de terminar de leer los cuatro libros de Dos amigas de Elena Ferrante, caí en la cuenta de que, por alguna razón, las mujeres siempre:

  1. Estamos comparándonos con la otra
  2. Casi siempre subestimamos nuestros talentos

Y así, sin que esto sea un ensayo científico sino una reflexión personal, he descubierto (como si fuera frase motivacional) que muchos de los límites con los que me he topado en la vida, han salido de mi cabeza: “yo ni escribo tan padre”, “yo creo que él sabe más de eso”, “ni me va a pelar”, “alguien así jamás se fijaría en mí”, “debería saber más para opinar de eso”…

Y a esos pensamientos, Elena Greco, la narradora de Las dos amigas, se enfrenta en cada etapa de su vida. Incluso cuando llega a los 60 años y su carrera como escritora ha recibido reconocimientos internacionales, la asalta la idea de que su obra se disolverá en el paso del tiempo pues jamás escribió algo realmente trascendente. Y eso me parece una bomba mental.

Estoy consciente de que muchas de esas ideas limitantes salieron del lecho materno como herencia de las mismas ideas que depositaron en la mente de mi mamá cuando era niña, y así sucesivamente. Heredamos cosas muy buenas pero también cargas de las que cuesta irse deshaciendo.

Admiro a quienes se lanzan sin miedo y observo con pesar, que la mayoría de quienes son capaces de hacer eso, son hombres y por eso me invito a mí y a todas mis compañeras a que, si nos cuesta creernosla, igual intentemos cosas y dejemos que la vida nos dé o no la razón. Al final de todo, todo es aprendizaje y a eso venimos, no más.

Mi amor por las comedias románticas

Ya es 14 de febrero y recuerdo que en mis épocas de soltería mi plan ideal solía ser arrastrar amigas a ver el estreno de la rom-com del momento.

La experiencia era muy divertida porque nos daba como un subidón de hormonas que terminaba en risas catárticas producto de las frustraciones amorosas. Y si a la mezcla se le agregan carbohidratos o cervezas, termina siendo un día perfecto. Lo recomiendo.

Pero entre la fecha cliché y la portada de Entertainment Weekly con el reencuentro del elenco de My Best Friend’s Wedding, me hizo recordar todas esas comedias románticas que tanto he disfrutado y que hasta me han inspirado a hacer cambios en mi vida.

Se las voy a compartir por si se les ha escapado alguna y les da curiosidad. No están en orden o bajo criterio de crítica de cine y estándares de estética. Solo es una lista de las que han tocado fibras sensibles de mi corazón y por qué.

Pretty Woman

Quizá es la primera chick flick que vi en la vida con plena conciencia. Debo decir que al principio no entendía el rollo de la prostitución y me incomodaba que de pagarle a alguien por su compañía, se transformara en amor, pero entre las canciones melosas y los outfit súper cool para los 90, hizo que esa onda me empezara a gustar.

Pueden verla en Netflix.

Señales de amor

Quizá fue el segundo rom-com que vi o quizá no. Pero fue de los primeros que me enamoraron y que hicieron que me creyera eso de que el amor llega cuando menos te lo esperas. Una pareja se conoce en las compras de pánico de Navidad, hacen clic pero deciden dejarle al destino su reencuentro. Incluye aeropuertos, Nueva York, carreras, impedir una boda y todo eso que nos hace latir el corazón. Además en inglés se llama Serendipity y es de mis palabras favoritas de la vida.

También está en la Netflix.

Tienes un e-mail

Uno podría pensar que una comedia romántica donde el protagonista es el incipiente mail en los 90 podría envejecer terriblemente. Pero es Nueva York, Tom Hanks y Meg Ryan lo que hace que se supere el paso del tiempo. Haz de cuenta que se están mandando WhatsApp y listo, la historia sigue siendo igual de enternecedora que cuando la vimos los que nos conectábamos a internet con la línea del teléfono.

Y si les da tiempo,  en este género busquen tambien When Harry Met Sally, la mejor comedia romántica de todos los tiempos.

No está ni en Netflix ni Prime Video pero la pueden ver en YouTube por 50 pesito.

Wedding date

Es predecible y cursi pero sale mi canción favorita de Maroon 5 (que la cagó en el Super Bowl pero no podemos negar sus canciones catchy) con Dermot Mulroney y Debra Messing como una mujer trabajadora y empoderada que debe viajar a la boda de su hermana donde el padrino es su ex novio y prefiere pagar un scort carísimo que verse como una perdedora solterona.

Estaba en Netflix y ya me la quitaron. Qué poquis.

Amor a segunda vista

Con mi adorada Sandrita Bullock y Hugh Grant. Da risa, es en Nueva York, hay un protagonista millonario y una comedora emocional. La he visto demasiadas veces. Y el mejor momento son las vistas desde helicóptero en Nueva York mientras suena: Fly with me…

Está en Netflix.

Across the Universe

Es hermosa, canciones de The Beatles, colores brillantes, amor y hippies en el Nueva York de los 70. Siempre he dicho que su mejor momento es desde que empieza… hasta que acaba.

Está en Amazon Prime.

Orgullo y prejuicio

El libro es un básico la película con Keira Knightley y Matthew Macfadyen, Inglaterra, 1813 es tan bonita y me gustó tanto la adaptación que cuando quiero desconectarme tantito del mundo, de los empujones del Metrobús, de las frustaciones laborales y demás, es mi opción number 1.

Está en Netflix.

Eternamente comprometidos

si está usted pasando por una relación que parece que siempre se va a quedar en el mismo status: cohabitando y con años de relación. Vea esta película y relájese un poco. Producida por Judd Apatow, con Jason Segel y Emily Blunt, hay risas, momentos absurdos, tantito grotezcos pero mucho amortz. Cuando la vi, la Beyoncé interna se relajó.

Esta en el YouTube por 20 pesito. 

Y las siguientes son otras que también me gustan pero si me pongo a reseñar cada una, no acabo, perdón amigos. Todas están en Netflix o en Amazon.

  • Virgen a los 40: harta risa
  • Novias en guerra: chafa pero sale Nueva York
  • El ABC del amor: Nueva York y amor infantil. Awww al infinito.
  • Dirty Dancing: Me acompañó en la niñez.
  • Amigos con derechos: Ashton Kucher en poca ropa.
  • La propuesta: ¡Sandra Bullock es una editora de libros!
  • (500) Days of Summer: no todos los finales felices acaban en beso
  • Cuatro bodas y un funeral: irónica y hermosa
  • Música y letra: Mi esposa Drew Barrymore y Hugh Grant.
  • Realmente amor: un clásico
  • Sexy por accidente: la criticaron pero a mí sí me dejó con una sensación bonita
  • Locamente millonarios: ¡Vamos a Singapur!
  • El descanso: o como ahora le llamaríamos “amiga, date cuenta”
  • Bridget Jones: All by myself don’t wanna be…
  • Estúpido y loco amor: Ryan Gosling, torso, Photoshop.

Top 10 basic reading bitch

Quizá el título no tiene mucho sentido pero significa que si alguien llega y me dice: “mira Lucy, la verdad es que he enfocado mi esparcimiento en las novelas del dos y no he leído más que lo que me dejaron leer en la secu”, yo le daría esta lista de lo que para mí, son los 10 libros básicos para la mujercita de hoy. (Y si no han leído Mujercitas, pues empiecen por ahí).

1. Tokio Blues de Haruki Murakami

Pocos logran retratar la soledad y el anhelo de una relación como lo hace este señor en este libro ya medio choteado por el lector de pose. Pero vale la pena, sin que lo sepan las redes sociales, leerlo, disfrutarlo y viajar tantito a Japón con él. Algunas consecuencias será: querer escuchar Jazz, a The Beatles, comer ramen y viajar en tren.

2. Yes! Please, de Amy Poehler

Es la inspiración perfecta para recordar ese viejo cliché que funciona y que nos recuerda que la meta máxima es vivir de hacer realidad nuestro sueño. Y que no importa si somos chaparras, gordas y no parecemos Kate Upton, los sueños están ahí disponibles para todas. Posibles consecuencias: reír a carcajadas y querer renunciar a ese trabajo monótono y explotador.

3. Orgullo y prejuicio de Jane Austen

Solo es poooor si acaso no lo han leído para que no crean que Stephenie Meyer o E.L James son genios de la literatura que vinieron a revolucionar el mundo del libro para jóvenes.

4. Harry Potter de J.K Rowling

Sí, son libros para niños, pero si no han abierto un libro en su vida (tengo constancia de casos reales) pues no estaría mal empezar por aquí y ponerle un poco de magia e ideas ordenadas a su vida.

5. Estupor y temblores de Amelie Nothomb

Solo para que vean a quien le quiero fusilar el estilacho. JA.

6. Eleanor y Park de Rainbow Rowell

Para recordar lo que es enamorarse de la pubertad. Muy sencillo, muy facilito de leer. Por algo se empieza. Ya luego se avientan con los de Ian McEwan o así.

7. Steve Jobs de Walter Isaacson

Cuando lo leí, aturdí a mis hermanas con citas y anécdotas del creador de Apple que siento yo que inspirar para la vida laboral. Y porque lo que más se me quedó grabado fue: “No te conformes. Sal y persigue el trabajo de tus sueños. Tus sueños. Nunca te conformes”, o algo así.

8. Remind Me Again, Why I Need Men de Claudia Carroll

Este libro me lo encontré en una librería en Londres a principios de los dosmiles y mientras lo leía, literalmente tenía que cerrarlo para reír, tranquilizarme y seguir leyendo. Y porque sí, me ayudó a descubrir que cuanto más soltera, feliz y completa te sientes, más lista estás para abrir tu corazón y compartirlo con alguien. Irónico, ¿no?

9. Spark Joy de Marie Kondo

Porque si van a andar repartiendo memes de que prohibe tener más de 30 libros por lo menos lo hagan documentados. Y no, no recuerdo que lo mencionara en el libro. Me habría traumado.

10. 100 años de soledad de Gabriel García Marquez

Porque en Latinoamérica hay grandes escritores y por un lado se tiene que empezar. Además, el paseo por Macondo es de lo más mágico y divertido.

La portada de Yalitza que sí me dio emoción

Directo en el cora.

O por qué la portada de Vogue me causó conflicto.

Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es el tiempo para pasear por el internet “curando contenido”. Es como si te pagaran por tu hobby. Y dentro de esos paseos tengo mis destinos favoritos: Variety, EW, Bustle, Apartment Therapy, Mind Body Green, The Hollywood Reporter, entre otros.

Y fue justo en este último donde me topé con su más reciente portada protagonizada por Yalitza Aparicio, la nueva cara de México que está dando la vuelta al mundo sin un entrenamiento como actriz pero cuya interpretación ha – literalmente – robado cámara en Hollywood y el mundo.

 

 

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Aplausos @yalitzaapariciomtz Más info: link en bio

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El reportaje que ocupa la portada es principalmente una entrevista a Cuarón para diseccionar los mensajes políticos que sugiere Roma.

Pero el tema de este post es Yalitza en portadas inalcanzables y a continuación lo expongo.

Hace un par de meses las redes se volcaron ante la portada de Vogue México con Yalitza en ella vestida en couture y atrapando el lente con su actitud distante y conmovedora, como eso que tanto seduce de la Monalisa de Miguel Ángel.

 

 

 

Pero en ese momento había algo que no me gustaba.

Sí, todo estaba bien hecho, la fotografía y el estilismo fueron impecables y el dichoso couture realzaba su belleza de rasgos mexicanos.

Pero por alguna razón me parecía una decisión editorial que venía de una motivación condescendiente. Quizá no pero así lo sentí.

Ahora, con The Hollywood Reporter sentí que el corazón se me llenaba de orgullo mexicano porque por primera vez, como la misma Yalitza lo dice, unas facciones que no son vistas en los medios y menos los internacionales, ahora son presentados en todo su esplendor.

En THR Yalitza no trae un vestido exquisito de diseñador sino un blusón de Silvia Suarez (una diseñadora mexicana que apoya artesanas mexicanas) y que bien podría ponerse mi mamá o yo. Y eso hace que den ganas de decir: ahí estoy, ahí estamos. Y la foto es igual de pulcra y artística pero no se siente como un disfraz o un makeover a la Betty la fea.

Y su actitud y la personalidad que logran atrapar los fotógrafos me encanta.

Plis, Yalitza sigue demostrándole al mundo que somos bellos y que la seguridad y la actitud viene de lo que se lleva en el corazón.

 

Dibujé a mi hombre ideal y 10 años después me casé con él

Este texto lo escribí para Veintitantos.com pero siento que debe tener un espacio en este blog.

Siempre había estado en el club de “los parias del amor”. Pasé mis veintitantos prácticamente soltera y con muchas salidas y breves relaciones fallidas que en algún momento me llevaron a la frustración.

¿Por qué es tan difícil encontrar el amor? Me preguntaba e incluso pensaba que si siguiéramos bajo el régimen de los matrimonios arreglados todo sería más fácil.

Un día, tras una desilusión más, y después de ver El secreto y de sentir que dominaba las técnicas de la Ley de la atracción, me puse a dibujar a “mi hombre ideal”.

Recuerdo que en ese momento pensé, voy a poner todo todo lo que quiero.

El el libro, Unhooked Generation: The Truth About Why We’re Still Single, Jillian Straus expone que nuestra generación se ha acostumbrado a las wishlist y las llevamos al extremo, incluso al buscar a nuestro compañero de vida. Entonces lo queremos alto, simpático, de mirada profunda y en mi caso, con específicos gustos musicales.

Y como el dibujo era un juego entre la Luna nueva, la Ley de la Atracción y yo, pues me di vuelo en las especificaciones.

Lo sorprendente pasó, 11 años después, cuando días después de mi aniversario de bodas y tras una limpieza al estilo Marie Kondo, encontré el dibujo y al compararlo con mi esposo me di cuenta de la exactitud con la que había decretado al amor de mi vida.

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Cosas de “La ley de la atracción”

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Incluso la estatura y la t-shirt que le había puesto coincidía. Pero la verdadera magia ocurrió el día en el que concluí que lo único que necesitaba era alguien con quien compartir mi vida, mis pasatiempos, mis gustos, mis metas, porque una sola persona ya no me era suficiente.

Y el día que abrí mi corazón y mi mente, para dejar pasar y dejarme conocer a las personas, lo encontré a él, esa persona con quien puedo compartir mi mundo, quien hace las cargas más ligeras y que hace contrapeso a mis locuras.

El amor no es un príncipe azul ni un cuento de hadas, es un día a día que nace del corazón y se construye al compartir experiencias y de construir una nueva realidad juntos.

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❤️ 20/05/17 📸@28elysian

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Un día haré un libro que se llame “La magia de compartir” o algo así. Ja.

¿Por qué el método Konmari no es solo ‘tirar lo que ya no usas’?

O como yo le llamo: ¿cómo fue que el método Konmari me ayudó a procesar mis buenas o malas decisiones?

TIDYING UP WITH MARIE KONDO

Ya se puso de moda Marie Kondo y su método que a muchas personas les parece muy básico: “tirar lo que no necesitas”. Una síntesis alejada del concepto que hace a este método diferente y que procedo a explicar.

Mi acercamiento al tema fue diferente. Fue con una cadena de WhatsApp, el nuevo método de información de las tías como yo.

La prima de una amiga, (literalmente) me compartió una síntesis del libro La magia del orden de Marie Kondo y me llamó mucho la atención la aproximación hacia quedarte solo con lo que te da alegría y deshacerte con agradecimiento de lo que, aunque uses, no te proporciona felicidad.

Oviamente leí el libro () y en las vacaciones de fin de año del 2017, me puse a “marikondear”.

Como lo vieron en la serie, saqué toda mi ropa y la puse en la sala. Me espanté. ¿En qué momento consideré que necesitara TANTA ropa? Saqué como ocho bolsas de basura llenas de ropa que no tiré, doné. Y ese primer paso me llevó a descubrir muchas cosas sobre mí.

  1. Mi inseguridad. Mucha de la ropa que compraba me gustaba en el momento y después no me la ponía por temor a que se me viera mal.
  2. Guardaba muchas cosas que me iban a quedar “ahora que baje de peso” y más bien eran un recordatorio de una meta fallida y equivocada. El chiste no lucir esbelta sino amar mi cuerpo y cuidarlo y blah…
  3. ¿Cuánto dinero no me podría haber ahorrado si no hubiera pensado mejor mis compras?
  4. ¿Por qué tengo 10 jeans y solo uso dos?
  5. Ya en serio, ¿cuántos suéteres de cuello alto realmente me pongo en el año?

Y más y más. El proceso de acomodar la ropa, doblada como lo pone en la serie, ya lo hacía pero una vez depurado, mágicamente me cupo todo.

Y es cuando las piezas empiezan a encajar como rompecabezas cuando ya lo estás terminando.

Luego el famoso “komono” (misceláneos) también fue un gran proceso porque eso en la serie no es tan evidente, pero al ir por la casa rastreando por ejemplo: medicinas, te hace ir limpiando cada habitación a fondo sin casi darte cuenta (salvo por el dolor de cuerpo porque sí es una chambota). Y luego cuando ves toda la medicina junta ¡pum! Cajas y cajas de pastillas repetidas que podrían ahorrarte mucho dinero.

Incluso encontré ¡libros repetidos sin abrir!

Dos cosas que se me quedaron pegadas en la mente y no he visto que lo mencionen en la serie (voy en el episodio 6) son los regalos y las famosas cajas organizadoras.

Los regalos: cumplieron su función cuando fueron regalados. La intención de una persona al darte un regalo era demostrarte su aprecio o agradecimiento y eso sucedió en cuanto lo recibiste. Así que si no es una obligación conservarlos por siempre sobre todo cuando son objetos que no te dan nada de alegría al verlos en tu casa.

Las cajas organizadoras: antes de salir a comprar cajas para organizar, termina de limpiar y ordenar. Un poco de la magia del orden es que te das cuenta de que tienes todo lo que necesitas y que eres perfectamente capaz de organizar con que ya hay en tu casa. La creatividad se dispara a mil.

Finalmente, llegar a tu casa y ver todos los espacios depejados, abrir tus cajones y ver todo lo que tienes es la gran recompensa a todos los días invertidos en esta labor.

Y si a usted desde niño lo enseñaron a hacer esto, pues qué suertudo, comparta el conocimiento porque dado el éxito del libro y la serie, es evidente que a muchos no nos cayó esta sabiduría.

El libro lo pueden encontrar aquí.