Rehab

Llevo casi cuatro meses sin tomar coca light. Yo era de las que controlaban su adicción tomando sólo una lata diaria. También tomaba mis dos cafés del día con dos sobres de Splenda cada uno. Y me sentía bastante tranquila con eso. Con lo que no me sentía tranquila era con mi peso. Por aquellas fechas me tocó ir a presentar mi reporte anual a los mismísimos dueños de la empresa en la que trabajó. Y me cayó el 20 cuando me puse mis pantalones negros de ejecutivo zombificado y noté que a duras penas llegaba el botón hasta el ojal. Hice memoria y la última vez que los usé, aproximadamente un año antes, hasta grandes se me veían.


Por otro lado estaba harta de las dietas, cansada de matarme de antojos (más que de hambre) durante unos meses, probar las mieles de la delgadez por un tiempo hasta que regresaba a mis tradicionales hábitos alimenticios para recuperar los perdido con ganancia incluida. La plusvalía del peso, que le llamo. Entonces decidí que no me volvería a someter a dietas rigurosas y que sólo iría modificando mis hábitos en un proceso de prueba y error. En ese mood, deambulando en la Fnac de Madrid me topé con un libro que se llama “Pierde peso, gana bienestar. Abandona las dietas y empieza a vivir” de Andreas Moritz que me atrajo de inmediato. Los dos primeros capítulos son acerca de los alimentos y hábitos que han llevado a la sociedad norteamericana a volverse obesa y todas las enfermedades que trae como consecuencia. Uno de los capítulos es acerca de los productos light y para no copipastear aquí el capítulo completo (el que quiera enterarse que se compre el libro) pues lo resumo básicamente así: cuando ingieres un producto light (el que sea) engañas a tu cerebro con la ilusión de consumir azúcar, entonces el muy inocente enciende el páncreas para que se ponga a liberar insulina para metabolizar la azúcar que se viene. Y resulta que todo es un engaño, que lo que llega es azúcar fake ante la cual la insulina no sirve para nada, se queda como novia de pueblo y como no puede andar paseándose por la sangre sin hacer nada, pues el cuerpo la encapsula en grasa. Hola panza y celulitis.
Terminé de leer ese capítulo y no he vuelto a tomar ningún sustituto de azúcar hasta la fecha.
¿Qué cambios he notado? Pues mi sugar craving de media tarde desapareció, porque ya no engaño a mi páncreas con azúcar de a mentís en la coca light que me tomaba con la comida. De hecho he eliminado los sugar cravings, ahora cuando quiero algo dulce, sé específicamente qué quiero así que supongo que este cuerpo mío está de nuevo comunicándose conmigo y me informa específicamente qué necesita. Sigo pesando 10 kilos más, pero he bajado toneladas de ansiedad.
They try to make me go to rehab and I say no, no, no.

Anuncios

2 pensamientos en “Rehab

  1. Agrega a esa fórmula suficientes proteínas y vegetales y estás del otro lado. Buscando la delgadez noventera, las mujeres aprendimos a comer muy tonto, hay que comer más como hombres y de verdad es sencillo y hasta placentera la vida, comerse una pizza o una hamburguesa los fines de semana, luego consumir suficiente proteína, vegetales y carbohidratos fibrosos entre semana y tener cada vez menos grasa corporal. Soy tan freak de esto jaja beso y éxito.

    Me gusta

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s