Chernobyl, la nueva serie de HBO que me dejó en shock

Una vez pasado el berrinche por el final de Game of Thrones, les conmino a no cancelar sus suscripción de HBO y ver Chernobyl, la nueva miniserie que se estrenó el 10 de mayo y que consta de cinco episodios.

La serie describe los hechos ocurridos en los primeros días después de la explosión de uno de los reactores de la planta nuclear de Vladímir Ilich Lenin en Ucrania.

Además de una excelente producción nivel HBO y actuaciones que hacen parecer a esta serie un documental, hay otras cosas que me han dejado en shock…

meme-ira

De darme cuenta de la magnitud de cagada a la que nos puede llevar la soberbia mezclada con cobardía. Sí, ambos sentimientos, son como un choque de neutrones que producen una implosión de estupidez.

En la serie, el dueño (o encargado, no sé no hablo ruso) de la planta nuclear minimiza el suceso hasta que, literalmente, toda Europa se le va encima y le exigen tomar las riendas de sus errores. Quizá de haber enfrentado el problema al momento, habría evitado que tengamos en el planeta una bomba que se va a apagar dentro de unos 300 años y que mientras tanto, riega de porquería y putrefacción todo a su alrededor.

Y creo que pasa lo mismo en nuestras vidas, cuando sabemos que hay un problema y lo minimizamos, lo evadimos y fingimos que no pasa nada porque nos creemos superiores a él y porque, en el fondo, no nos atrevemos a enfrentarlo.

Soy una experta en cerrar los ojos y subirle a la música cuando me estoy haciendo popis frente a algo. Pero como que por fin, en el umbral de mi midle-age-crisis, estoy realmente aprendiendo que lo mejor ante los inminentes problemas, es fajarse los pantaloncitos y entrarle al quite antes de que nos exploten las broncas en la cara.

Así que, vean la miniserie, enfrenten sus problemas y cuiden el planeta, es la única casita que tenemos para vivir.

Chernobyl se transmite en Latinoamérica los viernes a las 10pm o veanlo cuando quieran en la app (QUE NO SUBTITULA EL RUSO).

 

 

El problema de las expectativas parte 2

Iniciaré este post con una fuerte declaración:

A mí sí me gustó el final de Game of Thrones.

Empecé a ver GOT por allá del 2011 cuando ya se había terminado la primera temporada o estaba por terminarse y cuando yo me acababa de mudar a mi primer departamento comprado y con un saldo de -2 pesos en la cuenta de banco.

Entonces, sobra decir que la vi gracias al festival de Torrento y que tuve que ver dos veces el primer episodio porque no le agarré la onda a la primera.

Siempre me han gustado las producciones en ambientes medievales, con vestuarios rústicos y escenografías toscas. Por eso seguí la recomendación de Mario quien me dijo que le había gustado y como rara vez algo le gusta muuucho, pues confié. Y qué bueno.

GOT ha sido parte de la historia de Luis Chacho y mía. Al año siguiente lo conocí y quizá al año siguiente, para la cuarta temporada, le dije lo importante que ya era la serie para mí y lo mucho que significaría para mí que la viera. Lo convencí, lo mantuve despierto durante todo el primer episodio, resaltando los momentos que eran clave y entonces empezó el viaje de ver juntos los episodios.

Ahora siento curioso que esas dos primeras temporadas que vi del internet, con semanas de retraso, las vi libres de spoilers. Pero todo cambió en el episodio nueve de la tercera temporada: Red Wedding.

Fue la primera vez que vi spoilers que realmente me afectaron y esa misma semana contraté HBO y empecé a verla cada domingo a las 8 de la noche.

Luego, entré a trabajar a un periodico donde trabajaba los domingos y salía a las 8:30 de la noche. Afortunadamente la oficina era lo suficiente cerca de casa para salir corriendo a las 7:52 y llegar a ver mi momento favorito de los domingos:

 

Sin embargo, sí tuve que quedarme a ver algunos episodios en la oficina pero eso se compensó con el privilegio de escribir de la serie como parte de la chamba.

¿Por qué me gustó el final?

Ahora bien, tomando en cuenta todo este cariño y el viaje que ha sido durante ocho años esta serie, debo ser justa con ella. Y sí, yo también sentí que los penúltimos tres episodios pudieron ser seis y resolver los conflictos con más paciencia y detalle – como nos tenían acostumbrados – pero tampoco creo que se hayan “desdibujado” los personajes, como dicen quienes se están rasgando las vestiduras porque el final no mostró las teorías en las que han creído ciegamente desde que alguien se las platicó.

Creo que juzgar un final porque no cumplió tus expectativas de la trama, es un poco infantil. A mi parecer, los personajes clave tuvieron su cierre, las profecías se cumplieron y los momentos importantes cumplieron su propósito. Por ejemplo: el entrenamiento de Arya sirvió para matar al villano más cabrón e inmatable de la serie, que Jon regresará de la muerte, sirvió para que pudiera matar a Daenerys burlando la seguridad de Drogon y que eso ayudara a “romper la rueda” (nadie heredará el trono sino lo ganarán por votación). Los inválidos, tullidos, bastardos y renegados encontraron su lugar en la mesa del consejo… y eso ¡está bien padre!

Gracias Game of Thrones por todos los momentos que me diste para teorizar, conspirar, por romperme el corazón, robarme el aliento, sacarme lágrimas, provocarme taquicardia y darme una emoción 8 domingos al año.

 

¿Por qué el método Konmari no es solo ‘tirar lo que ya no usas’?

O como yo le llamo: ¿cómo fue que el método Konmari me ayudó a procesar mis buenas o malas decisiones?

TIDYING UP WITH MARIE KONDO

Ya se puso de moda Marie Kondo y su método que a muchas personas les parece muy básico: “tirar lo que no necesitas”. Una síntesis alejada del concepto que hace a este método diferente y que procedo a explicar.

Mi acercamiento al tema fue diferente. Fue con una cadena de WhatsApp, el nuevo método de información de las tías como yo.

La prima de una amiga, (literalmente) me compartió una síntesis del libro La magia del orden de Marie Kondo y me llamó mucho la atención la aproximación hacia quedarte solo con lo que te da alegría y deshacerte con agradecimiento de lo que, aunque uses, no te proporciona felicidad.

Oviamente leí el libro () y en las vacaciones de fin de año del 2017, me puse a “marikondear”.

Como lo vieron en la serie, saqué toda mi ropa y la puse en la sala. Me espanté. ¿En qué momento consideré que necesitara TANTA ropa? Saqué como ocho bolsas de basura llenas de ropa que no tiré, doné. Y ese primer paso me llevó a descubrir muchas cosas sobre mí.

  1. Mi inseguridad. Mucha de la ropa que compraba me gustaba en el momento y después no me la ponía por temor a que se me viera mal.
  2. Guardaba muchas cosas que me iban a quedar “ahora que baje de peso” y más bien eran un recordatorio de una meta fallida y equivocada. El chiste no lucir esbelta sino amar mi cuerpo y cuidarlo y blah…
  3. ¿Cuánto dinero no me podría haber ahorrado si no hubiera pensado mejor mis compras?
  4. ¿Por qué tengo 10 jeans y solo uso dos?
  5. Ya en serio, ¿cuántos suéteres de cuello alto realmente me pongo en el año?

Y más y más. El proceso de acomodar la ropa, doblada como lo pone en la serie, ya lo hacía pero una vez depurado, mágicamente me cupo todo.

Y es cuando las piezas empiezan a encajar como rompecabezas cuando ya lo estás terminando.

Luego el famoso “komono” (misceláneos) también fue un gran proceso porque eso en la serie no es tan evidente, pero al ir por la casa rastreando por ejemplo: medicinas, te hace ir limpiando cada habitación a fondo sin casi darte cuenta (salvo por el dolor de cuerpo porque sí es una chambota). Y luego cuando ves toda la medicina junta ¡pum! Cajas y cajas de pastillas repetidas que podrían ahorrarte mucho dinero.

Incluso encontré ¡libros repetidos sin abrir!

Dos cosas que se me quedaron pegadas en la mente y no he visto que lo mencionen en la serie (voy en el episodio 6) son los regalos y las famosas cajas organizadoras.

Los regalos: cumplieron su función cuando fueron regalados. La intención de una persona al darte un regalo era demostrarte su aprecio o agradecimiento y eso sucedió en cuanto lo recibiste. Así que si no es una obligación conservarlos por siempre sobre todo cuando son objetos que no te dan nada de alegría al verlos en tu casa.

Las cajas organizadoras: antes de salir a comprar cajas para organizar, termina de limpiar y ordenar. Un poco de la magia del orden es que te das cuenta de que tienes todo lo que necesitas y que eres perfectamente capaz de organizar con que ya hay en tu casa. La creatividad se dispara a mil.

Finalmente, llegar a tu casa y ver todos los espacios depejados, abrir tus cajones y ver todo lo que tienes es la gran recompensa a todos los días invertidos en esta labor.

Y si a usted desde niño lo enseñaron a hacer esto, pues qué suertudo, comparta el conocimiento porque dado el éxito del libro y la serie, es evidente que a muchos no nos cayó esta sabiduría.

El libro lo pueden encontrar aquí.

Lo que te choca te checa

Cada vez que llegaba a la terapia a desahogarme de algo que me molestaba de alguien más, la conclusión era: lo que te choca, te checa. O sea, esas cosas que no soportas es porque quizá es un reflejo de lo que no te gusta de tu propia personalidad.

Así que en una de esas y soy una intensa sabelotodo o que cree que sabe muchas cosas y nomás anda diciendo (y blogueando) burradas como Olivia Pope.

Olivia Pope es el personaje principal de Scandal, serie con la que me he enajenado como no lo había hecho desde Cuna de lobos. Y grito y hablo con la tele, como cuando me gustaban las telenovelas.  ¿Por?

0aa60dc1f038974259b7f425ce00efc2

Procedo a contar de manera general la trama, si ustedes consideran spoiler a enterarse qué pasa en el primer capítulo, pues nos vemos en el siguiente post. 

Olivia Pope dirige una agencia que maneja las crisis de imagen pública, entonces si a un diputado lo cachan en el teibol, ella será quien limpie su imagen y termine demostrando que estaba ahí, en mero ejercicio de su labor como servidor público. ¿Cómo? Pues con un equipo de gladiadores, gente con turbio pasado en deuda con Olivia, dipuestos a hackear hasta al mismísimo FBI con tal de lograr la plena satisfacción del cliente en turno. Uno de esos clientes es La Casa Blanca. El meollo del asunto es que ¡Olivia tiene queveres con el presidente! Quien obviamente está casado y con hijos, como típico modelo a seguir de la sociedad.

Hasta aquí la trama suena bastante básica y como que no dan muchas ganas de sentarse a verla, pero conforme avanzan los capítulos, especialmente hasta la segunda temporada, todos esos cabos sueltos que vemos en la primera, cuajan y acaba siendo un enredo político-amoroso que uno no puede dejar de ver, como en las épocas doradas de las telenovelas, con momentos del tipo: “¡Ya le dijo!”.

Es como un Boss o House of Cards (que no he terminado de ver) con drama, romance y escenas de pasión (mesurada para no perder el PG13).

Las cosas que me gustan y las que me chocan de Scandal:

Me gusta:

  • Jake -Hottie- Ballard
  • La mente retorcida y maquiavélica de Cyrus Beene
  • Cuando ponen en su lugar a Olivia Pope
  • Mellie, porque decidió por lo que apostaba y sacrificaba desde el principio y se mantiene fiel a eso. #TeamMellie
  • La pareja de Cyrus y James
  • La rareza de Huck (aunque a veces digo: tampoco exageres, mano)
  • Que maten sin piedad a todo lo que les estorba
  • Me da mucha risa que a veces en cinco minutos resuelven problemones que involucran a alguien viajando a otro estado y toda la cosa.
  • Los abrigos de Olivia Pope
  • Los intentos en la tercera temporada por ocultar el evidente embarazo de Kerry Washington.

 

Me choca:

  • La quesque intensidad y rectitud de Olivia Pope
  • Y como Comand es todo lo que es Olivia Pope multiplicado por dos, también me choca él
  • Que veamos una situación de infidelidad como algo romántico e inspirador
  • Cuando se arrancan a hablar rápido para demostrar que son muy intensos o muy inteligentes
  • Cuando peinan a Mellie que parece merengue

 

Como sea, cuento los días para la cuarta temporada. La tercera- que lleva un mes en Netflix- se estrena el 23 de julio a las 9pm por Canal Sony.

 

Y una foto de Jake Ballard porque es mi blog y aquí mando yo.

Scandal-ABC-image-scandal-abc-36279872-446-595