La dieta de cada día

De pronto llegué a la conclusión de que he probado más dietas que labios masculinos, que estrategias de finanzas personales, que instrumentos musicales, y botas que me cierren en la pantorrilla. No sé si tantas frustraciones me han hecho más sabia, pero si me inspiran a escribirlas. Justo hoy recordé lo mucho que disfrutaba escribir mi diario, Back in the puberty days, y lo mejor, lo mucho que me divertía leyéndolo meses o años después. Y en estos tiempos de compartir todo a través de la internerd, pues vengó acá a despepitar mis secretos y quizá alguien por ahí se entretenga y se divierta como yo. O quizá no, pero al menos yo regresaré cada tanto a reírme de mis tonterías cotidianas. A ver qué sale.