El reto semana 1

O más bien, el primer fin de semana del reto. Mi verdadero momento de prueba son ese par de días en los que una puede salir a la calle, circular por los centros comerciales con aire acondicionado y entregarse a la contemplación de lo que nos ofrecen los diseñadores. Y sin embargo, no caí. Es más, no sentí la necesidad de acercarme a ningún aparador buscando una de esas prendas supernecesarias para hacer mi vida mejor. Y eso que el calor es un excelente pretexto. (A poco no estarían padrísimas unas bermudas pa dominguear, pero mejor bajo de peso y me pongo las que tengo y que de momento, no me entran, je). Así que bueno, les reporto saldo blanco, ¡hasta descubrí que sí tengo pashminas de boda negras lisas! El clavado en el clóset apenas comienza.