El tufo citadino

El tufo citadino

Una de las sensaciones que más amo al viajar, es percibir ese tufo que te llega en cuanto sales del aeropuerto. Para mí todas las ciudades tienen uno en particular y cuando vuelves a visitar uno de esos destinos, esa primera bienvenida que percibe tu olfato es la que le informa a tu sistema en donde estás. Es mi forma de conectarme con una ciudad, con el ritmo de vida, es casi lo que activa mi sistema para decirme hacia donde debo caminar. Por ejemplo, para mí, L.A. huele a Coppertone de coco, Nueva York a nueces tostadas, el D.F. a alcantarilla (triste pero cierto), París a pan, Madrid ¡A cigarro!, y Sydney a mar… a tranquilidad.

Hace dos semanas me llevaron a conocer a los señores dueños de la editorial en la que trabajo. Así me presenté.